Oración por Chile

El próximo domingo 30 de septiembre de 2018, se celebrará el Día de Oración por Chile y sus autoridades, fiesta que tiene lugar el último domingo de septiembre, fecha en que celebramos la solemnidad extraordinaria de Nuestra Señora del Carmen.

A la Patrona de Chile deseamos encomendar nuestra patria, para que ella nos siga protegiendo como Madre y nos impulse a colaborar en la construcción de un Chile más cristiano.

La Eucaristía será celebrada en nuestro Templo parroquial, a las 11.00 hrs., y posteriormente compartiremos un vino de Honor, música y bailes folclóricos en torno a la Carmelita.

Devoción a la Virgen del Carmen

La devoción por la Virgen del Carmen se relaciona con los comienzos de la Patria, luego que el general Bernardo O´Higgins la nombrara “Protectora de Chile”. Durante el siglo pasado, la devoción a la Virgen del Carmen se fue arraigando aún más en el pueblo chileno, situación que motivó al Papa Pío XI a nombrarla Patrona de Chile, en 1923.

Su proclamación pública como Patrona de Chile se realizó el 8 de diciembre de 1923 y fue sellada en 1926, por el Legado Pontificio, Monseñor Aloisi Marsella, quien en nombre del Papa Pío XI coronó oficialmente la imagen de la Virgen del Carmen.

 


ORACIÓN POR CHILE

Virgen del Carmen, María Santísima,
Dios te escogió como Madre de su Hijo,
del Señor Jesús, que nos trae el amor
y la paz.

Madre de Chile,
a Ti honraron los padres de la patria,
y los más valientes de la historia;
desde los comienzos nos diste bendición.

Hoy te confiamos lo que somos y tenemos;
nuestros hogares, escuelas y oficinas;
nuestra fábricas, estadios y rutas;
el campo, las pampas, las minas y el mar.

Protégenos de terremotos y guerras,
sálvanos de la discordia;
asiste a nuestros gobernantes;
concede tu amparo a nuestros hombres
de armas;

enséñanos a conquistar el verdadero
progreso
que es construir una nación de hermanos
donde cada uno tenga pan, respeto
y alegría.

Virgen del Carmen, Estrella de Chile,
en la bandera presides nuestros días
y en las noches tormentosas,
sabiamente alumbras el camino.

Madre de la Iglesia,
Tú recibes y nos entregas a Cristo;
contigo nos ofrecemos a Él,
para que sobre Chile extienda
los brazos salvadores de su cruz
y la esperanza de su resurrección. Amén.